En este diccionario encontrarás algunas de las palabras claves de nuestro proyecto.

Pensamos que cada una funciona, es una puerta de entrada, o un ángulo particular desde el cual aproximarse. Las palabras estan en diálogo unas con otras y juntas proponen un campo de conversaciones necesarias para pensar el hogar

Diccionario

HOGAR

El hogar es un espacio complejo y multidimensional, que implica tanto el sentido de pertenencia y cobijo, como tensiones y conflictos. El hogar no simplemente existe, sino que se hace. Hacer hogar es un proceso permanente de creación relacional que es tanto material (construimos hogar a través de objetos y estructuras físicas), como imaginativo y discursivo. El hogar se constituye relacionalmente, por lo que su realidad interna es producto de las múltiples relaciones de ese lugar con otros lugares. Por lo anterior, hacer hogar tiene tanto una dimensión cotidiana y doméstica, como también una dimensión social, cultural, económica y política, implicada en procesos de opresión y resistencia.

RELATAR

Entendemos que la experiencia personal se articula en el relatar la propia historia, proceso que permite construir un agente, unas tramas y unas temporalidades en las que toma forma la subjetividad. Este ejercicio permite una reflexión sobre sí, integrando las relaciones sociales, culturales y la historia de manera dinámica. Constituye una representación que contribuye a dar sentido a la propia experiencia, lo que permite entender los significados y prácticas asociadas al hogar a lo largo de la vida.

HACER

Entendemos que las personas se hacen en sus acciones. En el acto de construir las personas habitan el espacio. Construir es habitar y construimos en la medida que habitamos. Las acciones, cotidianas y sencillas, expresan tanto tradiciones aprendidas como la capacidad de re-crear, innovar y diferenciarse respecto de esos aprendizajes. Los actos expresan tanto un horizonte de expectativas y anhelos, como contradicciones y tensiones respecto de su realización. Así, la capacidad de hacer y construir está afectada por condiciones históricas, sociales, biográficas y materiales.

SUBJETIVIDAD

Entendemos subjetividad como la capacidad de una persona de existir como centro de experiencias, en primera persona. Esta capacidad es relacional, en la medida que, para ser un sujeto intencional, con capacidad de agencia, debo ser reconocido por otro sujeto como tal. Esto nos hace interdependientes y nos obliga a comprender la subjetividad como un fenómeno indisociable de lo social y de las condiciones históricas y materiales en las que se realiza.

IMAGINAR

Entendemos que imaginar es una actividad propia de la vida humana que da cuenta de la posibilidad de vivir creativamente. Entendemos también la acción de imaginar asociada a la creación y recuperación de imágenes personales, que ayudan a elaborar, comunicar y mostrar –sin necesariamente explicar– dimensiones relevantes de la experiencia cotidiana. El imaginar enriquece el relato con elementos sensoriales y materiales, tanto en relación al lugar donde ocurren las historias, como al cuerpo que las encarna. Asimismo, el imaginar y la creación de imágenes permite que sueños, anhelos, dudas y temores puedan aparecer de un modo simultáneo, sin necesidad de resolver las contradicciones. Las imágenes capturan un momento, pero al mismo tiempo, dialogan con el pasado y permanecen abiertas a lecturas e interpretaciones futuras. Destacamos así el carácter dinámico del proceso de imaginar.

TERRITORIO

El encuentro entre el espacio y las personas lo llamamos territorio. Es una dimensión donde los contornos físicos y las condiciones materiales cobran sentido y significado. Por este motivo, los territorios son vividos, hablados, pensados e imaginados, fusionando constantemente las condiciones objetivas y las percepciones subjetivas de la cotidianidad personal y colectiva. La relación que las personas establecen con sus respectivos territorios genera identidad, sentido de pertenencia, apropiación, orientación y condiciona el desarrollo de redes. Esta relación está afectada por procesos históricos, políticos, económicos, culturales y biográficos. El territorio permite situar y espacializar los procesos sociales y subjetivos, permitiendo reconocer la multiplicidad y las tramas de poder que se dispersan por los distintos espacios.

GÉNERO

La manera en que los espacios son construidos está articulada con complejas relaciones de poder en las que el género es un organizador principal. La construcción social de la diferencia sexual tiende a reproducir una organización binaria del espacio y de sus significados, en la que algunos lugares serían típicamente masculinos y otros femeninos. En este contexto, nuestra investigación sobre el hogar comprende al género no solo como un descriptor y/o como un atributo de los individuos, sino como un principio de organización social. Y esto último es importante cuando estudiamos el hogar, ya que este es un espacio particularmente sensible a dichos marcadores de diferencia.

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